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martes, 20 de octubre de 2015

ARTÍCULO DEL DIARIO DE JEREZ


Qué pasaría por ese orondo cuerpo del bueno de Pepe Gálvez, el capataz que adiestró hasta beber a sus 'marditos roedores' de 'La Constancia', de toparse cara a cara con ese simpático animal mediano, ágil, delgado y atlético, cabeza triangular, de pelaje blanco corto y denso, de ojos oscuros, largo hocico y orejas altas. Nos referimos, por supuesto, al perro ratonero bodeguero andaluz, que sembró durante años y años el pavor entre las andanas. Pero el tema tiene su aquello. 

El origen del ratonero es el resultado de los cruces de pequeños terriers traídos, como no podía ser de otra manera, por grandes compañías vinícolas inglesas hasta los muelles de Cádiz a finales del siglo XVIII y principios del XIX, con los perros rateros que se utilizaban en las cuadras, tenerías y vaquerizas para acabar con todo bicho viviente que se le pusiera en el camino. Así se obtuvieron unos peros muy dotados para la caza de roedores y alimañas, muy activos, fieles y de carácter muy sumiso para el trabajo. 

Hoy día, el declive del negocio vinatero, la indiferencia local por esta raza autóctona, sumado a las normativas sanitarias, impiden que veamos un perro olfateando entre los bajos de las botas. Pero su trabajo fue importante durante años en el negocio del vino y, muy especialmente, entre el gremio de los almacenistas. Su adaptación al terreno y clima fueron excelentes. La provincia puede ser su mayor ámbito de expansión nacional pero su capital siempre será el Marco de Jerez. Perro y vino siempre han andado juntos el camino y su relación siempre ha sido singular. Recordad al entrañable José Ignacio Domecq González, que llevaba siempre a su ratonero Paco 'de paquete' en su Guzzi. La compañía de Cayetano del Pino tenía su propia línea de sangre de ratoneros. O la recordada 'reina del vinagre', Pilar ArandaAlvarito tuvo ratoneros en la Escuela Ecuestre y en Los Alburejos. Entre ellos, un tal 'Bartolo', que él solito recorría cada tarde el camino hacia Sementales buscando 'guerra'. No digamos los Pérez-Luna, familia entregada en cuerpo y alma al alegre can. Pedro Benítez Girón fue administrador de las bodegas Terry, que mantenía una manada en sus cocheras de la calle Cielo. Su hijo Bartolo Benítez Pérez-Luna es otro tortadel ratonero: Junto a otros tres entusiastas jerezanos, José Miguel MantarasAntonio García Pérez y José Miguel Berrocal, fundó en 1993 el Club Nacional del Ratonero Andaluz que, asociado con la Asociación del Bodeguero Andaluz de Sevilla, dio como exitoso resultado el Club Nacional del Perro Ratonero Bodeguero Andaluz, raza reconocida en 2001 por la Real Sociedad Canina y pendiente de su reconocimiento por la Federación Cinológica Internacional. El irrepetiblePepe Estévez también se hacía acompañar de ratoneros antes que labradores. Se hacía acompañar... Porque poco después la manada era dejada al cuidado de Luis 'El cochero', como en tantas y tantas otras casas bodegueras. "A un ratonero no habría que juzgarle por ser bonito o feo, sino bueno o malo para el trabajo", explica Bartolo. 
 

viernes, 16 de octubre de 2015

FOTO ANTIGUA DEL AÑO 1940


Como se puede apreciar, tenemos a un perro Ratonero Bodeguero Andaluz en esta foto tomada en la sierra de Madrid. En ella aparece una pareja de la Guardia Civil en un descanso de su ronda diaria con dos paisanos que podrían ser los dueños del perro. Una foto curiosa y simpatica con el R.B.A. y su tricornio.