lámina

lámina

viernes, 15 de enero de 2010

UN PEQUEÑO E INCANSABLE CAZADOR

Hace tres siglos, los ingleses que se establecieron en la provincia de Cádiz trajeron un perro chiquito, valiente y eléctrico, que no tenía rival cazando roedores. Lo utilizaron en principio en bodegas y cuadras para este menester, pero con el tiempo este terrier, ya desaparecido en el Reino Unido, comenzó a demostrar su eficacia en otros campos y con otras piezas, sobre todo con el conejo. Hoy son muchos los cazadores que, además de tenerlos como perros de compañía, los emplean en la caza del pelo y la pluma, incluso como perro de rehala.


El ratonero-bodeguero andaluz, descendiente de los terriers ingleses que arribaron a nuestras costas de la provincia de Cádiz allá por 1700, declarada oficialmente como raza por el Ministerio de Agricultura Español en el año 2000, ha pasado de ser un gran desconocido en nuestro país a acaparar todas las miradas de los aficionados al mundo canino y cinegético.
Gracias a la infatigable labor del Club Nacional del Perro Ratonero-Bodeguero andaluz, fundado en 1993 por Bartolomé Benítez Pérez-Luna, este perro de tamaño medio, complexión atlética y carácter divertido y alegre, ha irrumpido con fuerza en los campos y hogares españoles.
De capa predominante blanca, cabeza negra y fuego y sobre 10 kilos de peso, el ratonero dispone de todas las cualidades necesarias para ser un gran cazador, porque además cuenta con un magnífico olfato y unas incansables ganas de cazar.
Tradicionalmente esta raza se viene usando en Andalucía para el control de roedores en almacenes, graneros, bodegas, cuadras, etc, pero sus aptitudes para la caza son, en general, poco conocidas por los propios cazadores.
El ratonero, gracias a su morfología atlética y musculada, a sus aplomos y conformación de la espalda, es un perro incansable, no conoce el desfallecimiento, es capaz de cazar un día entero dejando a otros perros en el camino.
Y tiene otra virtud, escasa hoy en día: la rusticidad. Al ser un perro adaptado al mundo rural, está dotado de un vigor desconocido en otras razas, soportando las más extremas condiciones de frío y calor, alimentándose con pocos escrúpulos y bebiendo incluso el agua en la pisada de una vaca. Esta rusticidad le hace muy resistente a infecciones y enfermedades.
Es un perro capaz de cazar en solitario o en grupo. En solitario desarrolla un estilo de caza propio, batiendo el terreno y localizando la pieza, pero en grupo, al ser una raza gregaria y jerárquica, adopta unos patrones de caza muy particulares: mientras algunos ejemplares baten el terreno, otros se sitúan estratégicamente para cubrir las posibles vías de escape de la pieza.
A pesar de lo que se pueda pensar, el ratonero no es un perro de boca “dura”, y es perfectamente capaz de cobrar piezas no sólo de pelo, sino también de pluma. Es cada vez más habitual verlo en ojeos de perdices y puestos de zorzales y tórtolas compartiendo terreno con razas foráneas.
Incondicional de su amo
Una de las cualidades que más me llama la atención de esta raza es su pasión, su fe ciega en su amo. Estamos ante un perro posesivo que no soporta que su dueño se vaya de caza sin él.
Aunque es versátil y polivalente, el ratonero es especialista en presas de madriguera como conejos, zorros, meloncillos, etc., no dudando en entrar en una zorrera y batirse con las raposas hasta desalojarlas del nido, un verdadero espectáculo.
En la caza del conejo en mano es un perro “caliente” al que su sangre terrier hace incansable, debiendo el cazador ejercer un control jerárquico para que cace en la distancia óptima. No quiere decir esto que se aleje sistemáticamente, pero como toda raza con mucha sangre hay que tenerlo dominado.
En el apartado de caza mayor el ratonero está teniendo una espectacular acogida en las rehalas, ya que a las cualidades de resistencia y rusticidad hay que añadirle un olfato rastreador increíble, indispensable para montear. En el agarre es osado y cabezota, encabezando al resto de perros. Y aunque por su tamaño no puede sujetar a ninguna res, su arrojo y agresividad pone nervioso al guarro más empecinado en no abandonar su encame, al tiempo que atraerá la atención de perros más corpulentos y/o de agarre.
También es ya habitual verlo como acompañante del montero, habida cuenta de su pequeño tamaño y ser un excepcional perro de compañía. En esta faceta es donde nuevamente destaca por su excepcional olfato, capaz de seguir el rastro de sangre de una pieza “pinchada”.
En definitiva, las cualidades cinegéticas del ratonero son excepcionales en todos los aspectos, lo que unido a su carácter equilibrado, su cariño y fidelidad al amo, y siendo por ende una raza española y andaluza, hacen que cada día sean más los cazadores interesados en la raza.
Historia de un reconocimiento
En octubre de 1993, Bartolomé Benítez Pérez-Luna presenta en el Registro Nacional de Asociaciones los estatutos oficiales del Club Nacional del Perro ratonero andaluz, al tiempo que un grupo de criadores de esta raza inician el camino de su oficialización como raza canina autóctona española.
Tras varios años de recorrer fincas, cuadras y almacenes, censando y midiendo ejemplares y con la inestimable ayuda de la Universidad de Veterinaria de Córdoba, se elabora el primer patrón oficial de la raza.
En esta tarea cabe destacar la labor del catedrático Mariano Herrera y de criadores como Nicolás Domecq Ybarra, vicepresidente del Club, o el propio Álvaro Domecq, criadores ambos de toda la vida. En este grupo también participaron Francisco Javier Pinilla, Manuel Clemente, los hermanos Lavi, Antón Mateos y un largo etcétera de aficionados a la raza.
En ese tiempo se incorporó, por propia iniciativa, la bodega González Byass como patrocinador y padrino de la raza, cometido que continúa ostentando en la actualidad.
En 1997 se incorporaron a la asociación de criadores Sebastián Guzmán –qepd–, José Luis Partida y Manuel Mateos, siendo en esos momentos cuando el club y la raza experimentan una gran propulsión.
Un poco más tarde y tras contactar con un grupo de criadores de Sevilla, encabezados por Sebastián Recasen y luca de Tena y por Ignacio Falconde, tras varios encuentros se decide absorber sus asociados e incluir en los estatutos la denominación de “bodeguero”, pasando a su denominación actual: Club Nacional del Perro Ratonero-Bodeguero andaluz.
Durante esta parte de la singladura del club, se frecuentaron los contactos con las diversas administraciones competentes en razas caninas, pero fue a partir del año 1999, siendo Ministro de Agricultura y Pesca Miguel Arias Cañete, cuando se iniciaron los trámites de reconocimiento oficial de la raza.
Este apartado merece un apartado especial. Tras la primera entrevista de Bartolomé Benítez con el ministro, se traslada al gobierno central la situación no sólo del ratonero sino del resto de razas autóctonas, solicitando oficialmente al Ministerio de Agricultura la elaboración de una ley que regulara tanto a las razas autóctonas como a las agrupaciones de criadores, inexistente hasta ese momento. Es por tanto importante destacar que tanto la elaboración de este decreto ley como su estudio fue a propuesta del Club del ratonero, actuando como asesor del mismo durante su redacción y debate su presidente y fundador, Bartolomé Benítez.
Tras este trámite y cumpliendo desahogadamente los requisitos necesarios para ser oficializados, el Perro Ratonero-Bodeguero andaluz es raza reconocida por todos los estamentos oficiales españoles desde septiembre del año 2000, quedando encuadrado en el Grupo III de la Real Sociedad Canina de España.
En la actualidad se está trabajando en el reconocimiento internacional, elaborando la documentación correspondiente y desarrollando los planes de cría necesarios para tal fin. Si todo sale bien, en un par de años el ratonero tendrá también su reconocimiento internacional. Cazando conejos y roedores
En una luminosa mañana de octubre, Bartolomé Benítez, Catarina Barreto y José Miguel Mantaras se disponen a disfrutar de una jornada de caza con dos ratoneros-bodegueros: Txico, de 8 años de edad, y Calidad, hembra de sólo seis meses de edad y en pleno proceso de aprendizaje de la caza del conejo.
Para Bartolomé Benítez, en el ratonero-bodeguero confluyen todas las características necesarias que debe reunir un buen perro de caza: resistencia hasta ahora desconocida en las demás razas, obediencia ciega hacia su dueño, y una combinación de los sentidos vista-olfato-oído que hace que sea casi imposible que la presa se escurra sin llamar la atención.
La cacería tuvo lugar en las marismas del Olivillo y Cabeza Alcaide, entre los términos municipales de Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, paraje ideal para el desarrollo de la caza “en mano”. Situándose en línea los cazadores, los perros van batiendo el terreno por delante de los mismos, “marcando” la pieza y esperando la orden del dueño para levantarla y perseguirla y, una vez abatida, traerla a la mano del cazador.
Tras tres horas de caza y varias “paradas” espectaculares del macho y algunos intentos frustrados pero aleccionadores de la hembra, con varios conejos en el morral nos dispusimos a tomar el reparador aperitivo de mediodía, finalizando con ello la jornada de caza y dando paso a la segunda etapa del día: la caza de roedores.
Es en esta especialidad donde esta raza no tiene competencia, ya sea cazando en grupo o en solitario. En esta ocasión salimos de nuevo al campo con los perros de Bartolomé Benítez, Txico y Calidad, a los que se unen ahora Estrella y Tina, que hermanados por vivir en manada y perfectamente jerarquizados, se organizan con la eficacia de un comando especializado.
Este sistema de caza en grupo es muy característico de esta raza, ya que los perros, conocedores de la habilidad de los roedores para escapar, cubren todas las posibles salidas mientras otros azuzan a la pieza.
Tras disfrutar un buen rato de sus evoluciones y cabriolas tras los roedores, y con varias piezas eliminadas, dimos por finalizado un variado día de caza.
http://www.trofeocaza.com

2 comentarios:

  1. con cuánto tiempo cogen olfato¿?

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar