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miércoles, 6 de mayo de 2009

ARTICULO PERIODISTICO DEL RBA III

Publicado en la Revista Trofeo Caballo
TERROR EN LA CUADRA
Descubrimos al perro bodeguero ratonero andaluz, implacable con los roedores, insectos y reptiles que visitan los establos y que incomodan indudablemente la vida de los caballos. Este pequeño sabueso, muy cariñoso con el hombre, supera con creces al mejor veneno o antídoto para ratas. Así caza y así se relaciona con el entornoSon las 9 y 30 de la mañana y en el II Depósito de Sementales de Jerez de la Frontera nos esperan seis perros de una raza muy particular. ‘Bocoy’, ‘Balandri’, ‘Esmaya’, ‘Estruja’ y ‘Espanta’, nombres que responden al argot más profundo y caló (gitano) de Andalucía y también a los cinco perros de la raza Ratonero Bodeguero Andaluz, protagonistas de este reportaje junto a ‘Agustina’, que sólo tiene tres meses de vida, pero a pesar de su corta edad se le ve una auténtica promesa en el futuro.Seis bodegueros, seis maravillosos cazadores de ratones, ratas, culebras, serpientes y todo insecto, reptil y roedor viviente que vean en el campo y, lo más importante, en las cuadras, capaces de cazar en un tiempo fugaz. No hay nada que se les escape a estos sagaces canes, que superan con creces al mejor veneno y antídoto para evitar invitados no deseados en nuestras cuadras.El origen de esta raza, que en la última década ha experimentado un importante crecimiento, no sólo en Andalucía sino también en prácticamente todo el país e incluso el extranjero, data del año 1700 y nace en Inglaterra, concretamente en el vientre de la raza inglesa Terrier Smuzt. Una parte importante de esta cabaña se quedó aislada en España y evolucionó en nuestro país, donde se aclimató y se acondicionó manteniendo una línea específica genética diferenciada totalmente de los Terrier. Tiene una gran aportación de sangre terrier, que puede estar mezclada con algún perro ratero autóctono, pero es la representación más clara de lo que fue el Smutz hace 300 años en Inglaterra, según nos explica el fundador y vicepresidente del Club Nacional del Perro Ratonero Bodeguero Andaluz, Bartolo Benítez Pérez-Luna, quien lleva al frente de este desde el año 1993 y que siente una verdadera pasión por esta raza. Junto a su cofundador, Manolo Mateo, brigada del II Depósito de Sementales de Jerez, han luchado durante años por el reconocimiento de esta raza.Pero sin duda estos canes son muy buenos amigos y fieles compañeros de los caballos, también se les conoce como perro de cuadras y como nos dice su presidente, el brigada Manolo Mateo, en una frase que lo dice todo: “La bodega lo vio nacer y los caballos lo ven crecer”. Desde luego podemos dar prueba de ello.Los protagonistas de este reportaje viven en una cuadra del II Depósito de Sementales de Jerez de la Frontera, perfectamente educados y enseñados por la mano de su dueño, Manolo Mateo. Según explica Mateo, la vinculación de este animal al sector equino viene de hace muchos años, “cuando las bodegas de los barcos los llevaban a bordo, los propietarios de estas bodegas eran poseedores de fincas y cortijos con picadero. Entonces trasladaban al perro a este medio rural porque también había ratas y ratones y son perfectos para la caza de todo tipo de roedores”, explica este experto. De ahí pues su vinculación de antes con las bodegas, a esto se debe su nombre “bodeguero”, y ahora en cuadras, picaderos, vaquerizas, granjas... En definitiva, allí donde estén los roedores están los bodegueros ratoneros para no dejar a ni un solo ratón vivo.Pero a este animal, dinámico, activo, vivaracho e inquieto se le incrementan mucho más estas cualidades a la hora de la caza de ratas y ratones, dado que han sido seleccionados y criados para la caza de estos animales, tan proclives a desarrollarse en las bodegas o cuadras. Es un espectáculo verlos cazar en la paja o en los boxes. En un momento de la realización de este reportaje se preparan los cinco “furris” (nombre coloquial con el que también se les conoce) para la caza de su presa. Previamente, su amo, el brigada Manuel Mateo, ha preparado sigilosamente en una caja a una rata y la esconde en uno de los rincones del pajar del II Depósito de Sementales. El objetivo es claro: ir por la presa, algo a lo que ya están acostumbrados. Son perfectos cazadores. Como decíamos, tan sólo minutos después de introducir a la rata en un rincón del pajar, los cinco bodegueros salen disparados de la cuadra donde han permanecido mientras su dueño ha enmascarado a la presa. En cuestión de segundos la han localizado. Es en este momento cuando los perros se transforman y se enzarzan en una lucha para quedarse con la presa. En esta ocasión no la han matado porque la presa estaba en una caja metálica pero a buen seguro que si llega a estar suelta no queda viva, dada la rapidez de estos perros a la hora de cazar.Poco después de haber localizado la rata, la zarandean, se vuelven más nerviosos quizás de lo que son. Es algo que llevan innato en sí. El don de cazar lo llevan en los genes. Es, sencillamente, instinto. Y es que como bien define Bartolo Benítez Pérez-Luna, “estos animales trabajan día y noche. El instinto del perro es cazar y cazar. Y esto si se mira desde el punto de vista de una persona que posee una granja de vacas, cuadras de caballos, almacén de granos, de paja, de estiércol, en definitiva, un hábitat perfecto para los roedores, con la presencia de los bodegueros este tipo de lugares están siempre controlados”.Perfectos compañerosPero además de ser buenos cazadores y perfectos para mantener limpias las instalaciones de toda clase de insectos, ratas, ratones o culebras, son además unos perros de compañía muy peculiares, pues tienen una vinculación especial con sus dueños, son muy cariñosos y son continuas las muestras de afecto de estos hacia su amo.Pero sin duda esta raza está más en auge que nunca. Actualmente se encuentran muy localizados en Andalucía occidental, y más concretamente en Jerez de la Frontera y su comarca. Pero, como bien dice su vicepresidente, Bartolo Benítez, “sigue habiendo muchos perros que no están censados porque están en el campo, pero eso se está controlando para ver la evolución de la raza”. Aún así, el Club Nacional del Perro Ratonero Bodeguero Andaluz tiene localizados a unos siete mil perros, mil quinientos de ellos están microchipados y controlados con su pedigrí (RRC), una labor muy importante que está llevando a cabo el Club para tener registrados al máximo número de perros posibles.Otro de los aspectos que destacan Benítez y Mateo es la importante labor que hizo el Club gracias al apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que reconoció a esta raza como autóctona. Tras un Decreto Ley, dado que no existía ninguna ley que regulase las razas autóctonas, se elaboró la normativa, donde a partir de la misma todas las razas caninas están reguladas. El bodeguero ratonero andaluz está pues reconocido como una raza autóctona.La labor del Club del Ratonero Bodeguero Andaluz es todo un ejemplo de perseverancia. Con más de diez años a sus espaldas, tras su fundación en el II Depósito de Sementales, trabajando por y para esta raza tan peculiar, no paran de hacer gestiones para mejorar la raza en cuestión. De hecho está más en auge que nunca debido a la labor de márketing del propio Club. Se pueden ver bodegueros ratoneros desde Jerez, pasando por Asturias, Bilbao e incluso en el extranjero (Inglaterra, Estados Unidos...). Hay que expresar nuestro agradecimiento a la jefatura del Mando de la Unidad del II Depósito de Sementales de Jerez, a cuyo frente se encuentra el teniente coronel Javier Almazán.

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